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De Compras con El Respondón

La salvación para tus idas al súper (o al changarro)

De Compras con El Respondón: La lista de compras más rápida y digital

Porque ir al supermercado sin un plan es básicamente financiarle los berrinches a la tienda de la esquina, aquí te resumimos de qué va este invento llamado De Compras con El Respondón, una PWA diseñada por alguien que odia perder el tiempo tanto como tú.

No nos hagamos los modernos: es una lista de compras sencilla en su uso, pero con los pantalones bien puestos para que dejes de adivinar precios en la caja:

  • Ingreso rápido y detallado de artículos, porque la memoria nos falla más que el Wi-Fi en el metro.
  • Agrupamiento por tiendas, para que no andes dando vueltas como alma en pena por pasillos que ni te importan.
  • Campo de contenido, la joya de la corona para saber exactamente cuánto cuesta cada gramo de dignidad que trae el paquete.
  • Simulación de carrito y totales a la vista, para evitar el infarto colectivo cuando la cajera cante la cuenta final.
  • Campo para URL, porque buscar el producto en internet a mitad de los pasillos con la señal trabada es un deporte extremo que deberíamos prohibir.
  • Listado de recibos pagados e historial inteligente que autocompleta los campos por ti, porque recordar cuánto costó el kilo de aguacate la semana pasada es trabajo para arqueólogos, no para mortales con hambre.
  • Envío por WhatsApp, para mandarle la lista a tu pareja o roomie y evitar el clásico «amor, se te olvidó lo más importante para la carnita asada».
  • Gestión por gestos (Swipe): Olvídate de esos malditos cuadritos diminutos que hay que picar con el dedo gordo mientras esquivas carritos de supermercado. Aquí aplicamos el deslizar a la izquierda o derecha porque, seamos honestos, si andas surtiendo despensa con dos chamacos corriendo por los pasillos, no tienes una mano libre para jugar a la precisión quirúrgica.

¿Cuál es la verdadera intención de este relajo?

«La intención no es hacerte la vida perfecta, sino evitar que salgas llorando del estacionamiento por gastar en puras tonterías.»

  • Que no se te olvide nada: De por sí la vida moderna nos exprime el poco tiempo libre que tenemos, como para encima tener que regresar por papel de baño porque alguien se hizo el desentendido (y luego pasa lo que ya sabemos cuando no hay papel higiénico).
  • Comparar precios de un solo vistazo: Pon el mismo producto y deja que la tienda haga su lucha por convencerte de dónde vale la pena dejar el sueldo.
  • Ver cuánto cuesta el contenido real: Si utilizas este campo, por fin descubrirás si comprar el empaque gigante «de oferta» es una ganga o una estafa maestra de la mercadotecnia.
  • Revisar antes de pagar: El carrito está diseñado precisamente para ir depurando lo que sí vas a pagar antes de que te pegue la culpa en la línea de cajas.
  • Ahorrar tiempo y dinerito: Si no olvidas nada, comparas precios y sabes qué producto rinde más, el milagro ocurre solo: tu cartera deja de sangrar.

Origen: El día que las matemáticas del súper nos traicionaron

El origen de esta aplicación —o más bien, el berrinche que me obligó a encargarla— data de 2019. Una vez fui a una de esas tiendas que empiezan con W y no voy a quemar, con la noble y sencilla misión de comprar un litro de leche. No me acuerdo del precio exacto, pero supongamos que costaba 19 pesos.

Al lado estaba el tetrapack de litro y medio. Como todavía cargaba con la tierna y estúpida ilusión de que «comprar más grande siempre es más barato», lo agarré y lo mandé al carrito sin ver.

Llegando a la casa revisamos el ticket y, ¡oh, sorpresa!: la gracia costó 29 pesos. Me quedé con cara de what: si el litro vale 19, el medio litro debería costar 9.5; y si litro y medio son tres medios litros, la cuenta matemática debería ser 9.5×3=28.5. Pero no, me cobraron 29 cerrados. ¡¿Cómo?! ¡¿por qué?!

«Ahí fue cuando empezamos a revisar los precios hasta el cansancio, más porque acababa de llegar el muñeco, apenas tenía un año, y entre la leche en polvo y los pañales la cartera lloraba sangre como para andar regalándole volúmenes de más a los corporativos.»

¿Por qué hacen eso las tiendas? Pues porque pueden, y si nos pueden chingar tantito más, mejor.

Me puse a buscar aplicaciones que hicieran lo que yo quería y, para variar, ninguna servía. Y claro que no iba a descargar dos apps diferentes solo para comparar si el cartón de leche de la esquina trae trampa. Por si fuera poco, hoy en día las aplicaciones están diseñadas por sádicos: quieres mover un maldito artículo de la lista y te plantan un anuncio a fuerzas. No solo eso, ¡te secuestran la pantalla! ¿En serio el algoritmo cree que mi compadre —un borrachazo empedernido que solo ingiere cerveza en cubeta— va a dejar el vicio porque le ponen un anuncio de agua mineral? Ya se pasaron de rosca, como bien decíamos cuando exploramos el fascinante mundo de la publicidad excesiva.

Lo dejé pasar un buen rato, pero como nadie me iba a hacer la tarea, se la encargamos a los compas de codigo-ed.com para que armaran este relajo como Dios manda, y con esta inflación de risa loca llamada reduflación, ya es hora de ponerse las pilas para que no nos sigan viendo la cara de Bartolo.

Y así fue como nació De Compras con El Respondón.

Tu lista de compras funciona incluso cuando el internet decide desaparecer

«Algo que a veces pega —ya sea por falta de dinero, porque el pago no ha llegado, o simplemente porque se nos pasó la fecha y nos cortaron el servicio— es que las aplicaciones deciden mandarte por un tubo en cuanto las tres rayitas de señal se quedan en cero.» ¿Y sabes por qué hacen eso? Pues porque sin red no te pueden meter más anuncios.

Y es que esa es la graciosa modalidad de las cosas que viven en la nube: desaparecen mágicamente cuando más las necesitas.

Por eso pensamos en esto dos veces. Uno ya no quiere instalar más porquerías en el celular (de por sí la memoria ya no aguanta ni tres fotos del festival escolar de los chamacos), así que resolvimos el dilema de dos formas muy sencillas:

  • Pruébala primero sin compromiso: Visitas la aplicación De Compras con El Respondón desde el navegador, la calas y ves si te convence.
  • Instálala y olvídate del módem: Una vez que decides que se queda en tu equipo, te despreocupas por completo de si hay Wi-Fi en los pasillos profundos del súper o si los datos decidieron tomarse un descanso. Funciona sin internet, directo en tu pantalla y sin llorar por cobertura.

La lista de compras es tuya, tus datos también

Esto da para un post completo en el futuro: cuando te creas una cuenta en cualquier red social, de entrada ya les regalaste hasta el acta de nacimiento. Bueno, a Android ya le entregamos la huella digital, el reconocimiento facial, la ubicación exacta y hasta los suspiros que damos viendo memes a las tres de la mañana. Eso ya se sabe, es el precio de vivir en el siglo XXI y ya ni modo, nos la aplicaron bien y bonito.

Pero cuando descargas una aplicación que no viene respaldada por el imperio de Google, Facebook o Instagram, la cosa cambia y da un poquito de ñañaras.

Aquí para que no te ande dando el infarto por andar regalando tu privacidad: los datos se quedan única y exclusivamente en tu celular o PC. Como se puede usar directo desde el navegador, también jala en la computadora (ideal para armarla con calma y mandarle la lista por WhatsApp al viejo, para que luego no salga con la clásica de «ay, amor, es que no encontré la cebolla, pero mira, traje dos caguamas bien frías»).

Y es que seamos honestos: ¿yo por qué tendría que pagar un servidor carísimo para guardar las listas del súper de todo el mundo? Mi tirada era compartir esta herramienta que le encargué a los compas de codigo-ed.com, no convertirme en un mártir de la informática que regala su dinero y su trabajo.

Esto tiene su detalle, claro: si haces tu lista en el celular y luego abres la PC, no se van a sincronizar mágicamente. Así que tú decides en qué aparato la vas a armar y te quedas con ese.

Lo único que sí viaja al mundo exterior es Google Analytics —porque uno necesita saber si la app la usa más de una persona (o sea, si ya pasó de ser usada exclusivamente por mi mamá y mi abuelita) o si se rompió algo a media noche—, pero tus listas personales jamás salen de tu teléfono o computadora.

Y si algún día te aburres, decides divorciarte de la aplicación o simplemente quieres borrar todo rastro de tu paso por aquí, basta con limpiar los datos del navegador y asunto arreglado. Así de sencillo, sin compromisos forzados ni letras chiquitas.

No solo sirve para el súper

Aunque nació pensando en el mandado de la casa, con el tiempo descubrí que también sirve bastante bien para otras cosas.

Hay quien la usa para hacer una lista de compras para materiales de construcción. Otros para llevar el control de refacciones. Algunos más para surtir su papelería. Y seguramente habrá alguien haciendo la lista para una carnita asada que, de antemano lo sabemos, misteriosamente terminará costando el doble de lo planeado.

«A ver, tampoco nos vayamos a volar la barda: le estoy echando demasiada crema a mis tacos, porque la aplicación prácticamente va saliendo del horno, así que nadie la está usando para todo eso todavía.»

Pero, ¿a poco no te dio ideas de cómo utilizarla? Total, que así le hacen todos los gurús de internet: te inventan evidencias imposibles y casos de éxito galácticos cuando acaban de lanzar un proyecto que apenas y funciona. Al final, una lista sigue siendo una lista, y lo importante es que deje de estorbar y empiece a ayudar.

Sí tiene anuncios

¿Qué dije antes sobre la publicidad excesiva y ahora resulta que yo voy a meter anuncios? Mmm, qué hipócrita me estoy leyendo. Pero tranquilos, que no cunda el pánico: vamos a hacer las cosas bien.

Sí va a tener anuncios, pero nada de esas cochinadas donde un banner te roba la mitad de la pantalla y, cuando quieres escribir el precio del jitomate, sale el teclado del celular y tapa todo lo demás. Cero de eso.

El trato es limpio y sin abusos:

  • Una sola dosis diaria: Al inicio del día aparecerá un anuncio a pantalla completa, pero con toda la libertad de ocultarlo cuando se te dé la gana. Una vez cerrado, se acabó: los anuncios te dirán «nos vemos mañana» y te dejarán en paz.
  • Contenido de la casa: Además de la publicidad (porque hay que pagar los frijoles y el servidor), en ese mismo espacio te voy a presumir el último post o la última noticia de El Respondón, para que te enteres de los chismes del blog mientras cargas la lista del mandado.

Un agradecimiento a quien convirtió la idea en realidad

Aunque la idea de la aplicación nació de una necesidad muy personal y de mis corajes en el súper, el desarrollo no lo hice yo. A mí déjenme con el blog, las quejas y el cotorreo, pero para hacer magia web se necesitan profesionales.

Quien se encargó de agarrar todos mis «estaría padre que la aplicación hiciera esto…» y convertirlos en una herramienta funcional fue Código-Ed.

Si por ahí andas buscando a alguien que realmente sepa desarrollar aplicaciones web, PWAs o proyectos hechos a la medida sin andarse con rodeos, échale un ojo a su trabajo en codigo-ed.com.

Y no, no los recomiendo por compromiso ni porque me deba un favor.

Los recomiendo simplemente porque esta aplicación existe gracias a ellos.

Pruébala

Si llegaste hasta aquí, felicidades: ya leíste más de lo que normalmente lee un ser humano promedio en todo el mes.

En vez de hacer un documento infumable y lleno de tecnicismos, próximamente me armaré un post para contarles cómo le saqué canas verdes a los compas de Código-Ed, ventilando exactamente qué le pedí a la aplicación, qué chistes trae bajo el brazo y cómo exprimirle todo el jugo sin morir en el intento. Así sabrás de primera mano qué tiene y cómo usarla.

Mientras tanto, deja de darle vueltas a la tarjeta y de sobrepensarlo. Haz la prueba de fuego:

  • Ábrela.
  • Arma tu lista de compras sin miedo al éxito.
  • Lánzate al súper.

Y luego me dices si de verdad crees que el papel arrugado en la bolsa del pantalón era mejor idea.

¿Te gustó la aplicación?

Si en el futuro te salva la vida, evita que olvides el papel de baño, te libra de calcular mal el total en la caja o te impide tener que regresar al supermercado porque faltó el café…

Entonces la herramienta ya habrá hecho su trabajo y cumplido su misión en la Tierra.

Y si además te sobran unas monedas y quieres ayudar a que esto siga vivo, mejorando y sin anuncios molestos que te secuestren la pantalla, puedes invitarme un café.

No te prometo hacer una mejor lista de compras, ni volverme un gurú de la productividad. Pero con buena cafeína en el sistema suelo encargar… bueno, mandar a programar… bastante mejor las siguientes funciones.

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2 comentarios en «De Compras con El Respondón: La lista de compras más rápida y sin rodeos»

  1. Me gustó mucho esta aplicación. Es muy práctica, intuitiva y fácil de usar. Además, su función predictiva hace que crear la lista de compras sea mucho más rápido y sencillo. Sin duda, es una excelente herramienta para organizar las compras y ahorrar tiempo. ¡La recomiendo ampliamente!

    1. ¡Quiubo, Karla! Ah caray, hablas tan bien de la aplicación que ya te mereces el puesto de promotora oficial y de planta. Compártela sin pena, que para eso le pusimos el botoncito en el menú para que se la mandes a todo el mundo (o al menos a los incautos que te aguanten).

      Mira, yo sigo aquí encerrado lidiando con mis corajes del súper y sufriendo con mis propias ocurrencias, mientras los compas de Código-Ed hacen la magia técnica. Y como la herramienta no para de crecer, le hemos metido sus buenas actualizaciones:

      • ¿Listas? ¡Tres! Porque con dos nos quedábamos cortos de caos y ahora puedes organizar tu desastre en tres listas distintas.
      • Swipe nivel ninja: Ya no nada más arrastras artículos; ahora te puedes traer toda la tienda completa al carrito o devolverla de un jalón, ideal para cuando andas esquivando gente en los pasillos.
      • Toque prolongado: Si un artículo terminó en la lista incorrecta por un dedazo a la hora de teclear, un «tap» largo y lo mandas a donde debe.
      • Totales en recibos: Para que veas sin anestesia cuánto dinero se esfumó en el mandado.

      Y para que no se te escape ni una sola función de la aplicación, te cuento que ya andamos armando la documentación oficial. Date una vuelta por ahí para que le rasques a todo lo que hace este relajo, y ojo: en cuanto saquemos un nuevo documento al respecto, te lo vamos a anunciar directo en la misma aplicación para que te enteres de inmediato.

      El enlace para la guía está medio traumado porque el sistema no tolera los acentos, pero aquí te dejo la ruta exacta:

      https://elrespondon.top/docs-category/de-compras-con-el-respondn/

      Pásate a leer un rato y cuéntame qué te parece. ¡Nos leemos!

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