
Terry es el entusiasta, excéntrico y ruidoso empleado del laboratorio de Criogenia Aplicada encargado de recibir a las personas que despiertan tras mil años de congelación. Aunque su rol en el sistema de Nueva Nueva York es menor, se vuelve inolvidable desde el primer minuto de la serie por su épica y exagerada forma de gritar: «¡Bienvenido al mundo del mañana!». Cuando su compañero Lou cuestiona su exagerada actitud, Terry se justifica argumentando que lo suyo es puro «exhibicionismo», demostrando que disfruta romper la monotonía de la burocracia del siglo XXXI con su peculiar dramatismo.
